– No se advierte una verdadera recuperación de las recaudaciones tributarias que incluso son menores respecto a la gestión 2014
– El gasto corriente continúa en expansión mientras la inversión pública disminuye.
– Sin embargo, esta vez los sectores Agropecuario e Industria reciben 18% de inversión, un poco más que los sectores de Hidrocarburos y Minería.
– El país registraría, por décimo año consecutivo, un déficit fiscal y consecuente incremento de la deuda.
– Esta prolongada situación con resultado negativo demanda, de manera urgente, ajustes que permitan transitar hacia una senda de sostenibilidad.